2 may. 2006

Las amistades peligrosas

La lección más importante que he aprendido en mis años de yonki es que si prefieres drogarte solo a drogarte con tus amigos es que ya estás perdido. Doy gracias porque si bien la droga ha escaseado en muchas ocasiones, siempre he tenido amigos a mi lado para sobrellevar la falta y para celebrar la abundancia. Los amigos no son esos personajes que están a tu lado en las duras y en las maduras que tanto se cacarea por ahí, hay muchas clases de amigos, pero no va a ser aquí donde las explique, yo sólo aviso...
Cuando empecé a conectarme al IRC en 1996 hubo una especie de "amigo-boom" en España, que fue creciendo año tras año hasta hoy día. Con un teclado delante y muchas "buenas intenciones" uno puede hacerse de tres a cinco "coleguitas" por semana con posibilidad de ampliación a "amigo del alma". Es curiosa la cantidad de almas gemelas que se encuentran por Internet, el joven incauto e incomprendido se maravilla ante la posibilidad de tanta socialización; antes era un marginado y ahora ¡¡tiene amigos!!. La ley del Mínimo Esfuerzo también se cumple en las relacciones por Internet, de ahí que a pesar de la inmensísima cantidad de "forever friends" que te encuentras por los chats, foros, blogs y fotologs, la gente cada vez esté más aislada. Y es que no es lo mismo escribir cien veces "eres mi mejor amigo" que decirlo a viva voz, y ya no nos pongamos en el caso de tener que demostrarlo. Hoy en día mucha gente concibe a los amigos como mascotas electrónicas, les das su dosis diaria de piropos y de "sisisisisisi", pones un huevo de xDDDDDDDDDDDDDDDD y a esperar que crezcan; algunas veces tendrás que hacer un montaje de photoshop o animarles con la webcam, nada que ellos no harían por tí (porque aunque todos nos lo tomemos a la tremenda, somos a la vez pokémons y maestros pokémon). Hay quien manda regalitos, quien se deshace en aleluyas en su fotolog e incluso quien se echa un vuelo a la cabeza y se va a visitar España por seis euros; las compañías aéreas doblemente agradecidas a Internet... Antes dos pedradas conjuntas a un gato unían mucho más que años de afectuosos saludos por la calle, ¿es que ya no apedreamos gatos?.
La amistad, como el amor, no se puede medir cualitativamente, por eso es muy difícil pasarla a ceros y unos y meterla por el módem. Como decía un buen amigo mío, que en paz descanse, "si el Mundo está lleno de cabrones e hijos de puta, Internet sólo te los pondrá un poco más cerca de la yugular".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen post