31 dic 2011

Algo termina, algo comienza

Según los últimos minutos de este año se van colando por el sumidero del "déjalo ir", me apetece decir alguna payasada antes de perder el conocimiento y despertarme en el medievo.


¡Todos a beber como si se acabase el Mundo!







Os creíais que este año no iba a haber post, ¿eh?

23 dic 2010

Madre, anoche en las trincheras...

En vista de la contrareacción que muchos han tenido frente al fracaso de la ley Sinde me veo obligado a explicar mi postura con respecto a la industria de contenidos, para evitar caer en el saco de "los que lo quieren todo gratis" (ya decía yo que esto iba a suceder). Voy a centrarme en el negocio del cine para ganar en brevedad y no aburrir a los lectores, pero cualquiera puede extrapolar lo que digo al negocio de la música, la literatura o los videojuegos con algunos cambios (si hace falta extenderse y explicar también lo concerniente a estas industrias o que me explaye en más detalles, me lo pedís y yo lo hago de mil amores en otra actualización). Vamos a ello:

Cuando una productora hace una película, paga a sus trabajadores (técnicos, actores, figurantes, montadores, especialistas, realizadores, músicos, directores... etc.). Luego, con la película montada la pasa a las distribuidoras (que en el caso de España, gastan un dinero en doblarlas) que pagan a las productoras por el derecho a llevarla a los cines y luego los cines cobran la entrada a los espectadores llegando por fin al consumidor final y cerrando la así la venta del producto. Los screeners rompen esta cadena y realmente perjudican al sector. El negocio aquí está principalmente en el top manta y las mafias que explotan a inmigrantes y se forran causando un daño a la industria cinematográfica. Luego está la cuestión de las webs de descargas, que siempre cuelgan los screeners restándole negocio al top manta (me parece genial) pero también al sector audiovisual (que ya no me parece tan genial). Yo creo que la mayoría de la gente estará de acuerdo con esto.
La pregunta que surge ante esto es: ¿qué pasa cuando esa película aparece en dvd/bluray?, ah, la cosa cambia ahí. Cuando alguien compra un dvd está pagando por tener la película en formato físico, habitualmente 2-3 meses después del estreno de la película, es decir, cuando la película se supone que ha generado beneficios (antes el modelo era ese, con la llegada del dvd, muchas películas deficitarias alcanzaron la rentabilidad y muchas películas populares dieron enormes beneficios adicionales). Todos sabemos que el formato físico está en decadencia, no por culpa de la piratería, sino porque la tecnología de almacenamiento y transmisión de datos lo han dejado prácticamente obsoleto. Una vez llegados aquí surge una nueva pregunta: ¿cuántas veces vemos una película?. Creo que, salvo algunas excepciones, la mayor parte de las películas las vemos una vez y punto (excepto aquellas que nos gustan mucho); ¿realmente vale la pena pagar por una película en formato físco cuando sólo la quieres ver una vez?, ¿vale la pena que un dvd que no vas a volver a tocar se quede en la estantería criando polvo?. Mi respuesta personal es no, y supongo que una gran mayoría de la gente está de acuerdo con esto (salvo los coleccionistas de pelis). En la mayor parte de las veces, el gasto de fabricar un dvd, distribuirlo a los mayoristas, transportarlo a los puntos de venta, pagar impuestos y demás zarandajas no compensa, ¿para qué demonios quieres que te fabriquen un dvd en China y te lo traigan a través de medio mundo, incrementando el precio final artificialmente según va pasando por distribuidores, transportistas y vendedores si lo que uno quiere es simplemente ver la peli y a otra cosa?, eso con streaming se hace en un periquete y APENAS GENERA GASTOS (y no olvidemos que si no hay que transportarlo físicamente, tampoco se genera contaminación). Así que si un dvd en la Fnac, vale 15 euros y con eso se cubre toda la retahíla de gastos que hay desde el origen hasta el consumidor más los royalties que las productoras cobran en concepto de propiedad intelectual, ¿cuánto costaría de verdad si eliminamos ese proceso y se distribuye universalmente a través de Internet?, pues no más de 1 euro por película, y la cosa se pone aún mejor cuando la película ya tiene su tiempo y baja de precio (5-6 €). Las películas podrían costar entre 0.25 y 1 euro y aún así generarían grandes beneficios. El mercado en formato físico quedaría reducido a ediciones especiales y poco más, se generaría un pequeño mercado de copias físicas destinado a la gente que quiere tener la película en su estantería y punto. ¿Quién sale perdiendo en este escenario?, los distribuidores y los vendedores (los fabricantes de dvd's pueden reconvertir su negocio muy fácilmente), que son suprimidos del proceso; pero es que la tecnología les ha suprimido ya, sólo los tejemanejes de la industria mantienen este enorme entramado obsoleto funcionando a base de presión política. Yo lo siento muchísimo por las familias que dependen de este modelo de distribución, pero la culpa ha sido de las productoras que no han querido reducir poco a poco esta estructura a medida que la tecnología iba avanzando. Sé que muchos ahora estarán pensando en los videoclubes, pero un videoclub, comparado con la distribución online es como comparar el biplano de los hermanos Wright con un F18. En realidad, el streaming vendría a sustituir definitivamente a los videoclubes (ya casi extintos si no fuese por el alquiler de videojuegos) y a comerse entre el 85 y el 90% del mercado de venta de dvd y bluray (aunque muy probablemente sólo sobreviviría el bluray a medio plazo).
Este modelo es totalmente equitativo, ya que cualquier productora, hasta la más pequeña y modesta, podría llevar sus películas a todos los rincones del mundo sin apenas gasto, lo que redundaría también en más beneficios. Como el mercado del formato físico sería marginal y se sustentaría en los compradores hardcore (a los que les gusta tener sus películas originales) no se vería afectado en modo alguno por la piratería aunque la hubiese. Y con precios tan ridículos (comparados con los actuales) por película, que pueden desembocar muy fácilmente en "tarifas planas" mensuales de películas a 15 € (60 películas por mes), nadie iba a piratear nada, y los cuatro gatos que pirateasen no afectarían en modo alguno a la industria.

Bien, ¿por qué no tenemos hoy día algo parecido?, pues porque las productoras no quieren sólo beneficios, quieren ENORMES beneficios (en algunos casos hasta disparatados beneficios). La mayor parte de las grandes distribuidoras están en manos de las grandes productoras, con lo cual, el negocio de la distribución les reporta beneficios extra. Además, de esta manera pueden controlar el precio final de la copia física y así aumentarlo artificialmente hasta conseguir beneficios extraordinarios. Y cuentan con una baza cojonuda para atrincherase en esta posición: Tienen a todas las familias que dependen del negocio de la distribución y venta como rehenes y así pueden utilizarlos como excusa para perpetuar el modelo.

El modelo de negocio basado en el transporte de información ya se cargó una gran cantidad de puestos de trabajo y nadie puso el grito en el cielo. Cuando los e-mails desterraron al olvido a las cartas y los servicios postales tuvieron que adaptarse (tanto en correos como en los estancos), no había un lobby detrás de ellos pretendiendo mantener el modelo viejo e inútil, claro, el tráfico de cartas no generaba ni de lejos las exhorbitantes cifras que genera la industria audiovisual.

Y esta no es la única forma de obtener beneficios pasando por encima de la piratería, Itunes y Spotify han demostrado que hay fórmulas, y muy probablemente a muchísima gente mucho más capacitada que yo se le pueden ocurrir modelos más eficientes, rentables y justos.

Y ahora vamos a atar algunos cabos sueltos. Si el cine costase menos, la gente iría más, y no me refiero sólo a las entradas, que parece increíble que unas palomitas grandes y una bebida grande valgan lo que un menú del día en un bar normal. Me parece obsceno que me cobren lo mismo por ir a ver una película española subvencionada (con mis impuestos) que por una producción de fuera (esto vendría por vender estas copias a los cines por menos dinero que las demás para que ellos pudiesen adaptar el precio final). Lo que ya me parece de delito es que películas como Casablanca valgan 12 euros cuando hace más de 60 años que están rentabilizadas (y sí, tengo en cuenta lo que cuesta una restauración). La manera en que se utiliza hoy día la propiedad intelectual por parte de las grandes productoras es un abuso que deja el monopolio de las industrias farmacéuticas a la altura de un chiste de Jaimito. Los más liberales me criticaréis por decirle a la industria cómo tiene que llevar adelante su negocio, pero no soy yo el que ha creado esta situación; el pirateo es inevitable, siempre existirán medios para seguir pirateando, se pirateaba incluso cuando no existía la tecnología actual, y la única forma que hay de llevar de nuevo a la ciudadanía a la corrección moral que muchos piden es acabar con el indecente yugo que las empresas han impuesto al mercado y abrazar un modelo justo y acorde con los tiempos (el que expongo o cualquier otro).

Por último quisiera decir que ya que existe la capacidad de poner al alcance de la mano todo el acervo cultural de la humanidad por relativamente poco dinero, es absolutamente estúpido y retrógrado que los gobiernos no tomen esa dirección.
Nos vemos en las trincheras, en las contiguas... y en las de enfrente.

21 dic 2010

La Generación del Desencanto

Mientras Myléne Farmer cantaba eso de: "todo es un caos/a mi alrededor/todos mis ideales, las palabras/destruidas/busco un alma que/me pueda ayudar/soy de una generación/desencantada" en el mundo estallaba una burbuja inmobiliaria bestial que provocaba un crack económico, comenzaba la primera guerra de Irak, la URSS se disolvía como un terrón de azúcar en una taza de té y el volcán Pinatubo (Filipinas) soltaba a la atmósfera más de 20 millones de toneladas de dióxido de azufre que enfriaron el planeta medio grado durante los dos siguientes años.

Las cosas no han cambiado mucho en 20 años. Bueno, sí... han empeorado.

Durante los 90, en este país de analfabetos funcionales, y sosteniéndose en la utópica "convergencia europea", nuestros dirigentes vendieron la casi totalidad de las empresas públicas que daban ganancias, dando lugar a lo que hoy llamamos (y sufrimos) monopolios comerciales. Telefónica, Endesa, Repsol, Argentaria, ENA, Gas Natural, Aceralia... son el recuerdo de cuando en manos del Estado (o sea, nuestras manos) estaba el 16.6% del valor de los activos en la Bolsa de Madrid. Hoy sólo poseemos el 0.4%, y un dato muy relevante: en 1997 toda esta sangría de privatizaciones generó en beneficios 12.934 millones de euros (4.2% del PIB) para el estado; hoy la deuda que tenemos es de 15.995 millones de euros (6% del PIB).
No somos dueños ni de autopistas, ni de tendido eléctrico ni de tendido telefónico y ningún español decente ha visto un duro de todo aquello. Entramos en Europa con las cuentas saneadas y bien dispuestos a convertir nuestro sistema agropecuario en un chiste mal contado para que Francia pudiese vender su porquería de leche y su vino sin temer que el producto español le aguase el champagne, o para que los italianos pudiesen vender su asqueroso aceite de oliva mientras nosotros usábamos nuestros olivos para hacer cucharas.

De aquellos polvos vienen estos lodos. Enterramos nuestra economía (pública y privada) y nos tiramos a la aventura de traer mano de obra barata (inmigrantes) para hacer casas como churros y generar otra burbuja inmobiliaria. Las empresas privatizadas de aquella, hoy nos estrujan con sus monopolios, mientras en el Tribunal para la Libre Competencia la gente se dedica a hacer carreras de sillas por los pasillos. Nos negamos a creerlo, pero el oscurantismo se nos ha echado encima. Hoy hay más déficit no sólo en las finazas, también en la educación, el pilar fundamental no de las oportunidades laborales (como nos venden los políticos) sino de la salud democrática, es decir, hoy no es que seamos más tontos o más incultos (que lo somos), simplemente hoy somos más fáciles de engañar.
Contaban en la escuela que a los indígenas de las colonias (antes de empezar a masacrarlos/dominarlos) les timaban dándoles simples abalorios por montañas de oro. ¡Qué suerte tuvieron! al menos se llevaron un buen puñado de abalorios; a nosotros en estos últimos años nos están practicando la mayor retirada de derechos de la Democracia y no nos dan ni un puto Chupachups.
Todos estos decretos y leyes aprobados en vísperas de vacaciones (el de los controladores aéreos no fue el único), estas leyes-trampa como la de Economía Sostenible (que viene con premio) y la enorme retahíla de mentiras, verdades a medias, obscena demagogia, corrupción y latigazos que nos estamos llevando no es fruto de la incompetencia. Suena mucho en la calle, pero la gente aún no ha tomado conciencia plena de que los políticos que tenemos sentados en el Parlamento son, básicamente, no unos inútiles o unos mangantes sino nuestros ENEMIGOS DECLARADOS. No son leyes arbitrarias, no son leyes equivocadas, no son soluciones fáciles... todos los decretos y leyes que se han ido aprobando desde que empezó la crisis han servido para minar sistemáticamente (y siempre entre maniobras de distracción) nuestros derechos, libertades y dignidad con un objetivo concreto: convertir España en una granja de vacas (eso sí, vacas con máster en gilipollez supina).

Los políticos nos han hecho la de "divide y vencerás", para ocultar a la gente que en una democracia no se gobierna para la mayoría sino para la totalidad de la población, para que viésemos al enemigo entre nuestros conciudadanos en vez de en la clase política y sobre todo para evitar que jamás se les pueda sacar de donde están.
Los cables revelados por Wikileaks no han provocado una gran sorpresa, si acaso sólo entre los más ingenuos. Todo el mundo tenía la intuición, al menos, de que la política internacional era más un tejemaneje de influencias y extorsiones que una serie de acuerdos diplomáticos y de que al final todo gira en torno al puto dinero y no a las personas, que somos los memos que ponen a esa panda de cabrones en sus tronos dorados para que jueguen a sus estúpidos juegos de dominación. Y aún así, somos enormemente reticentes a desconfiar abiertamente del sistema. Siempre encontramos (con ayuda de políticos y sabandijas periodísticas) a alguien a quien echarle la culpa: Bush, Chavez, Zapatero, la ministra Sinde... nos resistimos con uñas y dientes a darnos cuenta de que es inútil, aunque todos los odiados personajes de la política se muriesen de repente, enseguida otra remesa de hijos de puta estaría lista para seguir machacándonos. Y los más creyentes confían en el poder del voto, pero ¿de qué sirve el voto si no hay ni un puñetero partido honesto al que votar?. Nos dedicamos contínuamente a cagarnos en el conductor de nuestro coche sin darnos cuenta de que en vez de un coche nos han vendido un carromato y que nosotros somos lo bueyes.


Hoy se votará la polémica Ley Sinde, otro ejemplo más de la desposesión de nuestra soberanía en beneficio de cuatro cerdos enchidos de euros. Como siempre, los incultos saldrán a defender con uñas y dientes que la cultura hay que pagarla, haciéndoles el juego a los que nos venden pedos embotellados como si fuese cultura. A los que defienden las libertades civiles y la separación de poderes les llamarán "piratas que lo quieren todo por la jeta", "terroristas informáticos" y demagogos, cuando resulta que desproveer a todo ciudadano de este país de su derecho LEGAL (ni un sólo juicio ni recurso perdido) al tráfico de información basándose en los lloros de los Estopa, Rosario, Chenoa y demás calaña es el más desvergonzado y reprobable acto de demagogia jamás llevado al Parlamento. Pero tiempo al tiempo, seguro que esto se queda en nada frente a lo que se nos viene encima...

ACTUALIZACIÓN

La ley no ha sido aprobada debido a la avaricia de los partidos de la oposición, gracias al Diablo que siempre podemos confiar en que los desleales se traicionen unos a otros. Al ver la reacción que han tenido en la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos me he quedado como estaba, "promete presentar en la Unión Europea otro modelo más contundente de lucha contra la piratería". Estaba claro que no iba a acabar aquí. De todos modos, hoy los políticos han vuelto a mostrarnos sus intereses, hay que celebrar que por una vez se coman entre ellos y nos dejen un poquito en paz a los ciudadanos.
Sé que hay mucha gente por ahí argumentando disparates en contra de la ley Sinde, como hay muchos argumentando disparates a favor del intrusismo de la industria del entretenimiento. Yo sólo digo esto: si tuviésemos que valorar el movimiento por las libertades civiles por todos esos freaks que hablan de conspiranoias reptilianas podríamos llegar a la conclusión de que las libertades civiles son dañinas para la cabeza. En este tipo de luchas, la gente se mueve más por sentimientos que por razones. Los adolescentes claman ¡Libertad! como si estuviesen siendo destripados a lo William Wallace y se sienten felices, ya madurarán (o no). El día que se pueda cambiar la Ley de Partidos por algo auténticamente justo podremos decir que hay esperanza de empezar a caminar hacia la verdadera Democracia, por ahora vivimos en la cueva de Platón con una mordaza en la boca y los hombros cargados de cadenas.

13 ene 2010

La democracia mal entendida y la cultura vilipendiada (¿o era al revés?)

CULTURA

(del latin cultūra)
1 . f. Cultivo
2 . f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
3 . f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
4 . f. ant. Culto religioso

Visto lo visto, no hay motivos para preocuparse
por que la ministra Sinde vaya a cerrar ninguna web de enlaces, al fin y al cabo la misión del ministerio que preside es salvaguardar y fomentar la dispersión de la cultura española, y ¿qué es más culturalmente español que la actual costumbre que tenemos de bajarnos películas y música de Internet? Si alguien tuviese la osadía de decir que la industria del entretenimiento debe estar bajo el auspicio del Ministerio de Cultura entonces cualquiera podría a su vez reclamar el mismo trato (o mejor, si cabe) para la red que pone a disposición de todos los españoles todos esos "contenidos culturales". Hay que ver...
Olvidemos por un momento la ironía:

ARTE

(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).
1 . amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.
2 . amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
3 . amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.
4 . amb. Maña, astucia.
5 . amb. Disposición personal de alguien. Buen, mal arte.
6 . amb. Instrumento que sirve para pescar. U. m. en pl.
7 . amb. rur. Man. noria (máquina para subir agua).
8 . amb. desus. Libro que contiene los preceptos de la gramática latina.
9 . amb. pl. Lógica, física y metafísica. Curso de artes.

... Bueno, mejor no. Mejor vamos a hablar de Rosario Flores (por poner un ejemplo de "artista"). De todos es sabido el desinterés que mueve a esta señora a decir cosas como:

"Yo creo que el problema está en que la juventud se está acostumbrando a que la cultura y la música se pueda obtener gratis por Internet. Y es un problema, porque la cultura es lo que mueve un país. Si se paga por cualquier cosa que no tiene ese valor, por qué por la cultura no, si es lo que más valor tiene." aquí

"Que nos estamos muriendo de hambre, esa es la realidad, ¡que nos morimos de hambre!" ahí ->



Pero no le echemos la culpa de nuevo a Ramoncín (que ya no está en la SGAE), echémosela a Loquillo, que da mucho asco también. O mejor, echémosela a quien la tiene de verdad, a la industria del entretenimiento que obliga a sus lacayos, serviles y avariciosos a firmar un manifiesto que es como un ataque terrorista contra la dignidad del auténtico arte. La misma gente que produce música como si fuesen pastillas para dormir, la publicita como si fuese lavavajillas antibacterias con olor a marsella y que la cobra como si curase el SIDA ahora se queja de que no se le da el trato cultural que merece. Está claro que esta gente no ve el problema hoy en día, lo que ellos prevén es que su modelo económico está muerto en 10 o 15 años, y pretenden mantener el status quo futuro por todos los medios posibles, incluyendo el destapar sus evidentes conexiones con el gobierno español, y aquí es donde se les fue la mano a unos y a otros.

El anteproyecto de Ley de Economía Sostenible no sólo es un cúmulo de vaciedades (como puede apreciar cualquiera que quiera leerlo), es también, gracias a sus disposiciones finales, un motivo más que suficiente para empezar a dejar de votar. La clase política se ve tan segura en su trono que ya ni se molesta en fingir que están al servicio de los ciudadanos. Después de años viendo que el "España va bien" significaba "a las grandes empresas les va tan bien en España que hasta reparten sus migajas entre la gente de a pie", ahora resulta que hay que salvar a los bancos, no vaya a ser que tiren nuestro dinero por el váter con el berrinche, hay que darle todas las facilidades a la multinacionales, no vaya a ser que cojan sus empresas y se vayan a la India y hay que salvar a la industria del entretenimiento, no vaya a ser que organicen un seppuku masivo de todos sus artistas "muertos de hambre". Bien, por mí los banqueros se pueden meter sus billetes por el culo arriba, las multinacionales pueden irse a explotar a cualquier otro país tercermundista, los artistillas se pueden ir muriendo uno detrás de otro y los políticos pueden, de paso, ahorcarse todos juntos en el mismo árbol. Ya está bien de gobernar por y para el dinero.

Imagina un mundo donde nos moviésemos muy rápido, muy muy rápido, tanto que si yo quisiese ir a casa de un amigo en Londres para pedirle que me deje un disco que él tiene en su musicoteca sólo tardaría 20 segundos en ir y volver. Imagina un mundo donde la gente pudiese confiar lo suficiente unos en otros como para prestar colecciones enteras de dvd's a completos desconocidos. Imagina un mundo donde las bibliotecas tuviesen infinitas copias de cada título y pudieses acceder a cualquier biblioteca del mundo en cuestión de segundos, a cualquier hora del día. Ahora haz un ejercicio de imaginación aún más grande e imagina un mundo donde la gente vea más allá de su nariz y no achaque a las redes p2p el ser "un hatajo de mangantes que lo quieren todo gratis". Mucha gente no lo sabe, pero gracias a Internet hoy vivimos en un mundo que ni podíamos imaginar hace 30 años, es hora de que la tecnofobia y el tecnoanalfabetismo sean considerados como una lacra.
La gente se empeña en dar trabajo al carbonero en plena era de la fusión fría...

Y ya de paso, es hora de que el beneficio económico no sea la finalidad de todo acto.

14 feb 2009

Del Evolucionismo al Creacionismo, pasando por la materia Oscura

Ahora que hasta en los semanales de los periódicos se pone en tela de juicio al pobre Darwin quiero romper una lanza a favor de esos grandes desconocidos para la gente de a pie que son los científicos. La mayor parte de la gente tiene una idea muy vaga de lo que significa el pensamiento científico, muchos se han quedado con el empirismo como dogma de fe (cosa medianamente razonable) pero lo aplican como se aplicaba en el siglo XVII. Eso de “Nada es cierto hasta que se demuestra científicamente” es una verdad muy a medias, baste decir que hace dos siglos era imposible detectar y cuantificar la radiación y eso no quiere decir que no existiese hasta que la señora Curie se pilló un cáncer. Podríamos modificar la expresión así: “Nada se puede afirmar categóricamente hasta que es científicamente demostrado”, que es básicamente la idea que se ha venido teniendo en el último siglo; sin embargo (y esto es algo que no suelen decir en las escuelas) existe una enorme salvedad, una especie de seguro, y es que “Toda teoría reconocida por la comunidad científica es cierta hasta que se demuestre lo contrario”; es por esto que las teorías (como la de la Relatividad) se llaman teorías y no leyes. No sé si la gente sabe que en Ciencia no existen muchas certezas absolutas, de hecho, la lucha que los racionalistas mantienen con los cristianos desde hace siglos no es más que una confrontación sin sentido de teoría vs dogma.

(Lucha dialéctica entre un racionalista y Rouco Varela):
-Mi papá dice que el Universo se formó con el Big Bang
-Pues mi Papá creó el Universo

A la gente, hoy por hoy les parece que lo que afirman los curas en la iglesia son chorradas porque todo el mundo sabe que el Universo se formó con el Big Bang. De hecho una enormísima cantidad de la población es capaz de decir esto sin titubear un instante y quedarse tan anchos. Pues vaya, ahora habría que preguntarle a esas personas si son capaces de explicar el Big Bang, cómo se generó la energía que lo provocó y de dónde rayos salió toda la masa que hoy día forma el Universo. Esta gilipollez no es tal si reflexionamos sobre el hecho de que la gran mayoría de la gente no sólo no tiene ni puta idea de los mecanismos de la Física, sino que además esgrime argumentos científicos sin tener ni pajolera idea de en qué consisten. Digamos que hoy por hoy, con la religión a la baja, la gente se ha buscado una nueva forma de explicar el mundo, creer en la Ciencia. De este modo, Dios ha sido sustituido por la Ciencia, no el pensamiento dogmático por el pensamiento científico y aquí comienza el verdadero problema, y es que un ignorante no deja de ser ignorante sólo porque lo que dice sea cierto.
Si hoy por hoy, las grandes cabezas científicas se reuniesen todos y dijesen: “Vamos a hacer una simulación por ordenador en la que cuadre que el universo fue creado por el pedo que se echó un enorme conejito de Duracell (primigenio, claro está)” una inmensa masa de gente se quedaría boquiabierta ante el nuevo descubrimiento científico que por fin explica la razón de la existencia, y los científicos descojonándose de la broma que nos han gastado. La gente simplemente escucha que unos científicos muy sabios han demostrado tal verdad y haciendo uso de esa fe que ahora han puesto en la Ciencia se lo tragan sin rechistar demasiado. Cierto que la comunidad científica es muy grande y evidentemente aparecerían voces discordantes, pero imaginaos que los gobiernos fuesen raudos a cambiar los planes de estudio de sus países y en la escuela se enseñase “La ignominiosa teoría del Pedo-Bang”… Bien, esto suena muy delirante, lo sé; quizá en realidad es un supuesto absurdo ¿no?.
En 1974 un par de científicos de la universidad de Princeton llamados Peebles y Ostriker, quisieron calcular (con mucha paciencia) la cantidad de materia que hay en el Universo. Juntaron las observaciones astronómicas con unas cuantas leyes físicas muy asentadas como la Ley de la Gravitación Universal de Newton y diseñaron una simulación por ordenador para comprobar si sus cálculos eran correctos. Las galaxias que salieron de esa simulación se colapsaron, había algo que no cuadraba. Básicamente, la cantidad de materia calculada no era suficiente para mantener el Universo íntegro, no se generaba la suficiente gravedad para que las galaxias tuviesen la forma que tienen. Y esto no es todo, se llegó a la conclusión de que la materia atómica (la de toda la vida) es sólo el 4% de la materia total del Universo. Digamos, para entendernos, que si la materia (como hasta entonces se daba por cierto) estaba formada por átomos, simplemente lo que veíamos en el Universo no era posible. Así que la comunidad científica se puso a cavilar, ¿existirá un tipo de materia no atómica que pueda generar gravedad?, ¿y dónde coño está?. La respuesta vino rauda y veloz, debía existir pues una materia no atómica, que no puede detectarse y que al parecer está absolutamente por todas partes (incluso dentro de las vacías cabezas de los curas) que fue llamada, en virtud a su indetectabilidad, Materia Oscura. Los científicos ardían de placer, el descubrimiento más importante de la historia de la Ciencia acababa de ser expuesto. Claro que salieron al paso un gran número de científicos escépticos a los que todo eso les sonaba a cuentos chinos mandarinos, así que como en Ciencia “Nada se puede afirmar categóricamente hasta que es científicamente demostrado”, el Club de Amigos de la Materia Oscura se puso manos a la obra para obtener evidencias claras de la existencia de la niña. Cabe decir que detectar un tipo de partícula que es por definición indetectable es harto complicado, así que la investigación discurrió por dos vías: La primera partía de la base de que nuestra tecnología no era lo suficientemente avanzada como para detectarla, así que se comenzó a investigar la forma de conseguirlo en los aceleradores de partículas y demás trastos que algunos chiflados dicen que traerán el fin del mundo; es justo decir que todavía ná de ná. La segunda vía era pues una vía teórica, había que hacer muchísimos más cálculos con muchísimos más datos para ver si la teoría se sostenía. Se utilizaron radiotelescopios, sondas y (cómo no) el famoso Hubble, se cuantificó hasta el polvo espacial, se procesaron millones de cálculos con miles de ordenadores y todo dirigido por brillantísimos científicos para llegar a una segunda conclusión (tras casi 4 décadas), que es hoy por hoy el llamado Modelo Estándar que viene a decir que el Universo está compuesto de un 4% de materia atómica, un 21% de Materia Oscura y (atención) un 75% de Energía Oscura, que como ya habréis adivinado es un tipo nuevo de energía que no se puede cuantificar. Este modelo es el modelo más aceptado hoy por hoy en la comunidad científica, avalado por un sinfín de pruebas que no voy a poner aquí porque esto ya se hace demasiado largo (para los que queráis saber más, Internet está ahí) y además, realmente no vienen al caso para lo que quiero explicar.
Bien, pues hay un grupo (grande, he de decir) de científicos que no están de acuerdo con esto, de ellos el que más cacarea es Mordehai Milgron, que dicen que todo esto es una chorrada, que en vez de buscar materias imposibles y energías poco más que místicas lo que hay que hacer es revisar la validez de la Ley de la Gravitación Universal para los cuerpos que excedan cierta masa, al fin y al cabo, ya se ha demostrado que la Ley no se cumple a escala nanométrica (es decir, en cantidades muy muy muy pequeñas de masa, y que es la base de un enormísimo y ambicioso proyecto científico que es la nanotecnología) y que ¿por qué no iba a pasar lo mismo a escala cósmica?; a esto se le llama Teoría de la Gravedad Variable.
¿Quién tiene razón?, a mí no me lo preguntéis, lo mío es la Genética.
Bien, el Modelo Estándar pone en entredicho el empirismo puro y duro del “ver para creer”, más bien es todo lo contrario, es una revolución en el pensamiento científico, es el “creer para ver” del siglo XXI, ¿o quizá no es tan nuevo?. ¿Qué diferencia existe entre afirmar que una cantidad enorme de masa y energía indetectable mantiene la cohesión del Universo y afirmar que un Ente indetectable hace lo propio?.
El problema siempre ha estado ahí, ha acompañado al ser humano a lo largo de toda su existencia, no tenemos muchas certezas absolutas porque nuestro intelecto, y por ello nuestra ciencia (que no Ciencia), es limitado. Hoy por hoy sabemos muchas cosas, y tenemos aviones, ordenadores, ascensores, rascacielos, tostadoras, blu-ray… y todo funciona, pero seguimos sin tener la certeza de la auténtica naturaleza de la existencia. Para un verdadero científico, la duda siempre está ahí, son los fanáticos los que esgrimen dogmas de fe como si fuesen espadas. Lo que nos enseñan todos estos estudios sobre el funcionamiento del Universo es que incluso las certezas más claras y demostradas pueden tambalearse cuando se miran con perspectiva, y si esto ocurre con cosas tan investigadas (y con tantos medios) como la Astrofísica, ¿qué no pasará con las cosas que damos nosotros por sentado a diario?.




Y esto me lleva a la última reflexión, la necesidad de un pensamiento crítico, de no aceptar “lo más probable” o “lo más generalizado”, de buscar respuestas por uno mismo, aunque eso nos quite tiempo de ver la tele. Cuando la gente no es crítica la publicidad la posee, los partidos políticos les dominan (podría decirse que hasta los sistemas políticos los dominan), el arte se enmierda, cuando la gente no es crítica es esclava de su ignorancia. ¿Creéis que tenemos la mejor tecnología que se puede tener?, ¿entonces creéis que tenemos el mejor modelo social que se puede tener?, ¿y creéis que tenemos el mejor modelo político que se puede tener?. Pensad en la Evolución, y aplicad la Selección Natural.

2 feb 2009

Si Cecil Rhodes levantase el bigote...

… probablemente Mugabe se lo inflacionaría.

Ahora que la crisis mundial ya está en boca de todos y el conflicto Palestino–Israelí es la comidilla de perrofláuticos y gabilondos voy a hablaros de una tierra de oportunidades y buen rollo, un lugar maravilloso lejos de las preocupaciones que nos quitan el sueño estos días: Zimbabwe

Cuando uno sale de Zimbabwe a visitar otros países (mucho menos guays) siempre salta la misma cuestión en la cena : “¿Qué tal las cosas por allí?”, y lo dicen con un tono que presagia una respuesta aterradora, como si no cociesen habas en todas partes. Mucho se habla de la impresionante hiperinflación del país, pero no saben verle el lado positivo, los afortunados zimbabwanos que cobran un salario (tienen un paro del 95%) van con sus carteras REPLETAS de billetes.

(Típica conversación en la panadería):
-Joder, cómo ha subido el pan, 1.200.000.000 de zims la barra
-Pché, será por billones…

El día que llegué a Zimbabwe, el dólar zimbabwano (zim) se vendía en el mercado negro a razón de 4.000 zims por dólar, dos meses después se vendía a razón de 500.000 zims por dólar. Al devaluarse tan rápido la moneda, el Banco Central de Zimbabwe tenía que sacar cada semana billetes nuevos (un aliciente para los coleccionistas), y claro, llegó un momento en el que no les salía rentable imprimir billetes porque a los pocos días no valían ni el papel en el que estaban impresos, con lo cual empezaron a imprimir menos billetes, solución muy acertada porque, a grandes rasgos, la hiperinflación del país se debe en mucha parte a la costumbre de sus dirigentes de imprimirse unas cuantas miles de planchas de billetes cada vez que quieren irse de cañas.
En Zimbabwe las telecomunicaciones son un primor, a mí el roaming de Orange me salía a 3,23 €/min. si quería llamar y a 2,42 €/min. si me llamaban. Por la contra, con las maravillosas teleoperadoras nacionales (pronto en manos chinas como en RDC) podía hablar con el extranjero durante horas por apenas un par de céntimos de dólar, eso si conseguía conectar, cosa bastante difícil (uno se acostumbra rápido a tener el dedo pulsando “rellamada” durante horas hasta que por milagro te conecta), y esto pasa aunque le pagues a Orange el impuesto revolucionario (me pregunto qué fracción de los 3,23 € va a parar a las manos de las compañías telefónicas zimbabwuanas); sin embargo pronto se acabó la bicoca, porque a principios de Noviembre la devaluación del zim era tan alta y tan rápida que a las operadoras no les salía rentable prestar servicio, así que se cortaron las comunicaciones. Cuando salí del país, sólo dos meses después de haber llegado, Zimbabwe había pasado de su esperanzadora reconversión monetaria (le habían quitado 10 ceros a los billetes, aunque luego tuvieran que añadirle otros 6) a la práctica quiebra del mercado por falta de dinero físico, y entonces va y se les rompe la máquina de hacer billetes. El sueño de cualquier anarco-primitivista, en dos meses se pasa de una sociedad capitalista a otra basada en el trueque y donde la gente se vuelve a comunicar con tambores (taparrabos ya tenía la mayoría de la población, en realidad nunca tuvieron dinero para comprar ropa).
¿Quién diría que Zimbabwe era uno de los países más ricos de África hace apenas una década?, prueba de ello son los impresionantes centros comerciales que pueblan las ciudades más importantes del país y la extraordinaria belleza de su capital, Harare (sin duda una de las ciudades más hermosas de África). Nada tiene que ver que los centros comerciales estén llenos de estanterías vacías y tiendas cerradas o que la belleza de Harare sólo puedan disfrutarla los cuatro gatos que aún trabajan en el país, porque los barrios pobres de la capital están tan lejos del centro (unos 40 kilómetros), que los “marginales” necesitan días para ahorrar lo suficiente como para costearse el viaje de ida (un sistema de ghetos heredado del Apartheid que a los “salvadores de la nación” les viene muy bien para mantener la ciudad libre de chusma).
Mi alma gallega se solidariza con el pueblo zimbabwano cuando recuerda que un tercio de su población ha emigrado al extranjero, que trabaja para enviar divisas a sus parientes en Zimbabwe para que puedan vivir. Esto, que se hace de forma ilegal, resulta muy conveniente para el gobierno, porque resulta que hace unos años tuvieron un percance con la reserva de divisas del país. Resulta que un día, aburridos de ganar dinero rascándola por las esquinas, los altos miembros del Partido (el ZANU) aprovecharon que podían comprar divisas del Tesoro a precios ridículos para “trabajar” un poco. Digamos que por aquel entonces el cambio estuviese a 1.000.000 de zims/USD, pues ellos podían comprar USD de la reserva de divisas del país a 100 zims/USD; a poco que piense uno se le ocurre la maravillosa idea de comprar USD a granel y luego venderlos en el mercado negro para conseguir sin despeinarse un beneficio del 10.000% (que luego usarían para comprar más USD a precio de ganga para repetir la operación), lástima que la reserva de divisas fuese finita y el país se quedase sin dinero para importaciones.

(Un día cualquiera en la cúpula del ZANU):
-¿Qué más da si no hay dinero para importar?, ¡tampoco exportamos una mierda!
-¡Ya te digo!, si casi ni llegamos a cubrir con producción ni el 40% de las necesidades del país
-Para comprarle un Rolls Royce a mi putilla ya tengo los ingresos por la venta de diamantes
-¡Eso eso!, ¡que pasen las putas de una vez!



La revolución comunista se vivió muy intensamente en Zimbabwe (aunque hoy por hoy los mensajes propagandísticos de Robert Mugabe recuerden más a Hitler que a Lenin) y la muestra de su enorme preocupación por la libertad de la clase obrera está en los magníficos monumentos que ha construido. Cuando los vi por primera vez no pude evitar pensar en qué tal le quedaría a Shaka el Zulú una barba marxiana, toda una oda a la libertad. En uno (muy dorado y muy bonito que reproduzco en forma de foto) intuyo la idea de los tres poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial (el judicial con RPG) con los que ha sido bendecida la nación que gobierna Mugabe (en el mural, liderando a las masas para causar el mayor número de bajas posible).

A todo esto, he de decir que los zimbabwuanos son gente muy amable (el verdadero valor de esa nación, no los diamantes), educada y, los que fueron a la escuela en los viejos tiempos, muy instruida. Curiosamente casi toda esa gente instruida son antigubernamentalistas, curiosamente la mayor parte de ellos acabaron muertos a machetazos o quemados vivos en los ghetos de Sudáfrica durante la última farsa que llamaron elecciones.



Ahora ya sin coñas, la verdad es que el caso de Zimbabwe no es triste sólo por su crudeza, es triste porque es sólo un ejemplo más del estado de la población en África. Si la gente piensa en África le viene a la mente la cara de un niño harapiento y desnutrido en algún campamento de refugiados, que es una imagen muy socorrida para pedir dinero para sostener las empresas (u ONG’s) que se ganan la vida echando remiendos aquí y allá; pero hasta que no nos demos cuenta de que África es un reflejo distorsionado de nuestra propia sociedad, con sus ideales propagandísticos, sus leyes para unos y para otros, su corrupción política, su analfabetismo funcional… hasta entonces esa gente no tiene futuro, son las víctimas más miserables de un sistema que nosotros mismos sufrimos y que a la vez defendemos con uñas y dientes.

Siempre que vuelvo de África y cuento mis batallitas la gente se echa las manos a la cabeza, yo cada vez veo menos diferencia entre allí y aquí. Esperemos que con la crisis no empecemos a padecer hambre…

1 dic 2008

Good bye Marx

Las vacaciones son un intermedio sagrado, una tregua que da la vida y que sólo los más rastreros, traidores e inhumanos se atreverían a interrumpir. Ejemplos históricos como las estancias de los Reyes católicas en Babia dan buena fe de la fortaleza de este santo acuerdo, que incluso libró a Napoleón de la ejecución por estar “de vacaciones en Elba”. Sólo hay un mandato terrenal por el cual es lícito entrometerse en las vacaciones de alguien, llamar para dar más vacaciones.
Tras las dos semanas de viaje por el Norte (y una tarde de piscina en Harare), el deber nos llevaba de vuelta a Mozambique, pero esta vez al conocido Sur, a Maputo. Mi relación con la capital es estrecha aún en la distancia, no en vano fue el comienzo, hace años, de una pasión cada vez mayor por descubrir (poco a poco) los velos de África. Como no podía ser de otra forma, la bienvenida a casa se celebró por todo lo alto, con rizois. Cuando echo la vista atrás y pienso en todos los momentos tristes de mi vida siempre me lamento de dos cosas: no haber tenido a mano un par de rizois para hacer las penas menos amargas.
Maputo ha cambiado, quizá más incluso que yo, aquel lugar que parecía haber sido bombardeado todas las mañanas por un escuadrón de aviones basureros parece ahora una ciudad como dios manda. Allá donde la hierba crecía sin control ahora crecen las urbanizaciones de lujo, por no hablar del inmenso centro comercial que ha brotado junto al puerto, propiedad del pakistaní más rico de Mozambique (que no es decir poco). Allí nos encontramos con una grata sorpresa, que hasta Amancio Ortega es vulnerable a que le pirateen (¿justicia poética?), aunque tomar las pruebas gráficas casi se convierte en una batalla campal (mientras mi hermano se sobraba con el segurata yo meditaba el darle una paliza a la vieja que vino a echarnos). La tienda se llamaba ZON, pero los carteles ponían Zara y la ropa que vendían era Zara (etiquetas auténticas), restos de la temporada de verano (probablemente comprados a peso); estos moñés sí que saben, en vez de falsificar la ropa (peor calidad imposible) falsifican la tienda entera!!!
Muchas cosas de Maputo siguen siendo las mismas, sobre todo el carácter fiestero de sus habitantes, prueba de ello es que el Coconuts (la discoteca más famosa del país) sigue en la brecha a pesar de que su aspecto trae a la memoria recuerdos del Tsunami; sin embargo han borrado del mapa el mercado del pescado, lugar de diversiones sin fin donde además de pasar una mañana entretenida, por el precio que en España cuesta pegar tres tiros en una barraca de feria te llevabas una langosta de medio kilo a casa.
La semana transcurrió entre cenas y más cenas, la vida social allí es la mitad de las obligaciones diarias, y la calidad de su gente el doble de lo que puedes esperar encontrar en los mejores barrios de Barcelona. Sólo en Mozambique los relatos sobre aventuras en el mato se mezclan entre risas con secuestros de infantes y carreras de Ferraris, sólo en Mozambique antes de irte dormir la mona a casa te cuelas en el casino (con un carnet caducado) para tirar 20 dólares que te picaban en el bolsillo sobre la mesa de la ruleta ante el pasmo de los que allí se estaban jugando miles. Se podría escribir más de una trilogía con el día a día de algunos prominentes ciudadanos de Maputo, tiempo al tiempo...
Maputo es uno de los ejemplos más sobresalientes de la demencial política autoritaria que impera en África con sucesos delirantes como lo que sucedió el año pasado, cuando un polvorín del ejército explotó “accidentalmente” provocando un bombardeo de misiles sobre un barrio marginal; uno piensa que al paso al que crece Maputo (y sus barrios de ricos) pronto tendrán que mover las bases militares porque no les va a llegar el alcance de los misiles a la periferia... aunque no os penséis que en España los políticos son más civilizados, donde los mozambicanos usan misiles, los españoles usamos expedientes de regulación de empleo, es sólo una diferencia de forma, no de fondo.
Pasando por la avenida de Karl Marx mi último día en Maputo no pude evitar sacarme una foto, echas la vista atrás y piensas en el papel político y social que tuvo el comunismo en la descolonización y te das cuenta de lo descolorida que se ha quedado la camiseta según la has ido lavando y la barriga que has echado (aunque la camiseta sí era roja en un principio).



















La anécdota de la semana fue al estilo mozambicano:

(Se oyen unos petardeos rítmicos en la lejanía)

-¿Oyes?, ya hay algún tiroteo por allá

-No, creo que son fuegos artificiales, deben de estar de fiesta en algún barrio

(Tras unos segundos de atenta escucha)

-¡Cierto!, a estas alturas ya tendríamos que haber oído una ametralladora poniendo paz

En África la vida vale mucho menos que en Europa, pero la defienden con muchísima más vehemencia que nosotros. Si los españoles tuviésemos lo que hay que tener, Carme Chacón se vería obligada a ordenar fuego de mortero sobre los trabajadores de la Nisan.

21 nov 2008

Viaje al norte de Mozambique II: Illa de Moçambique

Las cosas que han sido hermosas, por mucho que lleguen a deteriorarse, conservan un eco de su antigua belleza hasta el día en que acaban convertidas en polvo y ceniza; y hablo de cosas, porque de las personas no se puede decir lo mismo siempre, sólo hay que echarle un ojo a Sara Montiel o a Pete Burns para darse cuenta de cuan cruel puede llegar a ser el paso del tiempo (y los malos cirujanos). La decadencia tiene un cierto atractivo casi mágico, destinado a desaparecer de la mano del progreso. Es fácil apreciar esa belleza en lugares como La Habana o Porto, tan fácil como imaginar que en unos cuantos años esa decadencia se irá metamorfoseando, cual Power Ranger, en renovado esplendor. Esta es la situación de Illa de Moçambique, antigua capital de este país de playas paradisíacas y vibrantes langostas. Illa es una isla de 3 km de largo y unos 500 m de ancho, unida al continente por un estrecho puente de 1 km. En uno de sus extremos está la fortaleza de San Sebastião y junto a ella el casco viejo de la ciudad, compuesto por unas 250 casas, la mayor parte ruinosas, que aún conservan la hermosura de aquella ciudad que hace más de 100 años perdió su estatus frente a Lourenço Marques (hoy día Maputo). Algunas casas, hechas de piedra coralina y más ruinosas que las demás, son testigos de tiempos muy anteriores, cuando los árabes tenían allí una base para el comercio de esclavos. En la otra punta de Illa está el antiguo cementerio que aún conserva las tumbas de los colonos portugueses.
Illa es una ciudad de gente extraña. Las paredes de las casas, descascarilladas como la cordura de sus inquilinos, son testigos de una contínua fiesta tropical que lleva ya incontables años alimentando su leyenda; sin duda es un lugar que atrapa a quien pone el pie en ella (y no pocos pueden dar testimonio de su irresistible atracción).

Al llegar, dejamos las mochilas en la pensión (que más que pensión es un palacio) y vamos a cenar a uno de los tres únicos restaurantes de la ciudad. ¿Quién lo iba a decir?, los precios son irrisorios hasta para tratarse de Mozambique, la comida más que excelente. En el instituto celebran la fiesta de graduación a ritmo de hip-hop; al lado, en la discoteca se mezclan negros y blancos al ritmo de un dj bien chungo. Llega Benito.

-Hola, me llamo Benito!!, soy guia turístico

-Hombree, Benito, encantado de conocerte

-Hago capoeira en la playa por las mañanas

-Coño, Benito!!, me parece cojonudo

-¿Estáis casados?

-Aquí mi hermano sí, yo soy soltero

-Yo no gusto de mujeres, gusto de follar con hombres

-Joder, Benito!! Me parece muy bien

-A mi me gusta xupar y xupar, vienen los turistas y yo les xupo y les xupo (mientras hace el consabido gesto con mano y labios)

-Qué bien, Benito, eres un tío con suerte, ¿eh?

-También tengo una barca, llevo a los turistas a las islas y pasamos la tarde buceando y yo xupo y xupo

-Carallo, Benito!!, tú no paras de xupar

-Gusto mucho de xupar y de follar con hombres (llama la atención sobre el pendiente en su oreja derecha)

-Muy bien, Benito, sólo que mi hermano y yo gustamos de mujeres

Es imposible que dos blancos juntos en una fiesta en Illa sean tomados por heterosexuales, cualquier blanco heterosexual está estratégicamente colocado junto a un grupo de jóvenes negras poniendo cara de libidinoso (mientras acaricia billetes en sus bolsillos). Los hermanos no existen. La auténtica anécdota de la noche la protagonizó un amigo de Benito, que se nos acercó al ver que Benito dejaba vía libre. Era un rasta muy simpático que había estado de visita ni más ni menos que ¡en Coruña!. Le sonsacamos la historia completa, que más o menos venía a ser que con 12 años un blanco coruñés se lo llevó a nuestra bella ciudad a encularlo con fruición y esmero hasta que se cansó de él y lo mandó de vuelta a casa de una patada. Suena sórdido, lo es, pero en Illa lo sórdido es bello, de la misma forma que las cosas bellas están cubiertas por una fina capa de sordidez.
Quitando estos viajes por el lado amoral de la realidad de Illa, la vida allí es apacible hasta extremos indignantes tal y como demuestra esta conversación, camino del restaurante, basada en hechos reales:

-Tío, espero que tengan mero en el restaurante

-Buah, olvídate; puto pez piedra, seguro

-Joder, pues voy a tener que comer camarones, vaya mierda

-Come langosta

-No, de langosta estoy frito, me jode pero tendré que pedir camarones...

Ahora mismo me pregunto: ¿qué coño hago aquí?... un lugar en el que la principal preocupación es si el marisco estará bueno o buenísimo, un lugar donde uno puede disfrutar de las más acojonantes playas, a 20 minutos en barco de vela, un lugar que es como un un mini-universo paralelo donde no existe ni el tiempo, ni el aburrimiento ni las penas... Si Pangane es el Cielo, Illa de Moçambique es el Valhlala.
Tras cinco días fabulosos nos despedimos de esta bella ciudad. Pusimos rumbo de nuevo a Harare, donde cogeríamos un vuelo para revisitar a una vieja conocida, Maputo.
El Norte de Mozambique es una zona maravillosa, un lugar donde los sueños que de pequeños nos asaltaban al ver aquellas películas sobre lugares exóticos y personajes extravagantes (tipo “El rey de los Mares del Sur”) se hacen realidad y donde aún se puede saborear en el aire las últimas bocanadas de aquel colonialismo (hoy ya inofensivo) que fue la última gran promesa de aventura que tuvo el hombre “civilizado”.
Ya sé dónde quiero ir cuando muera.







Siempre que voy de excursión con mi hermano acabamos pasándolas putas por no llevar el equipo necesario. No es que seamos unos locos, es que nos creemos (subconscientemente) que somos Robinson Crusoe y que la naturaleza nos proveerá de lianas para tejer mantas, madera para construir refugios y que las olas del mar nos dejarán picos, palas, un machete y pólvora. Esta vez fuimos previsores y sólo nos quedamos sin agua, sin gas y sin pasta; nimiedades cuando tienes a mano una botella de vodka, cuando la madera sobra y cuando abundan las pensiones baratas y escasean los escrúpulos. El viaje de vuelta a Harare fue un infierno (pero valió la pena sólo por llegar y encontrar la piscina limpia, transparente y fresquita).

17 nov 2008

Perrofláuticos hoy

Los has visto, están por ahí (sobre todo en las teterías), las chicas con pañuelos en la cabeza, pantalones colganderos y piercings (casi siempre bajo el labio inferior), ellos con dilatadores, camisetas del Che y pulseras de cuero, todos con rastas. Son los perrofláuticos, los amigos de la henna, la solidaridad y el costo, los abanderados de la amistad, los puff de cuero y las teteras metálicas, los místicos que desdeñan la vida consumista, el pijerío de derechas (el de izquierdas no) y la ideología propia. Les gusta lo indio y lo moro, los colores chillones y los viajes en furgoneta, aunque no todo lo que PARECE un perrofláutico lo ES. Muchos van de perrofláuticos sólo porque les parece cool, y serían incapaces de llevar a cabo todos esos buenos propósitos que predican así les fuera la vida en ello. Si bien los perrofláuticos verdaderos son algo cansinos, según desciendes en la escala de genuinidad van haciéndose insoportables hasta llegar a extremos próximos a la tortura. La sociedad es así de estúpida, resulta que si quieres parecer alguien comprometido, solidario y alternativo tienes a tu disposición un bonito disfraz de perrofláutico que te identificará como tal a la vista y una serie de opiniones mascadas, típicas y poco meditadas que te presentarán como “el bueno y enrollado” en toda tertulia de sobremesa; la verdad, si uno quiere parecer bueno y enrollado más le valdría aplicarse y serlo en vez de buscar la manera de parecerlo, pero esto es un tema para otro día.
Lejos está aquel perrofláutico primigenio, con perro y con flauta, lleno de mugre y de huecos en la dentadura que campaba por festivales de música y fiestas regionales alegrando el ambiente con su vino de cartón y su LSD, aquellos sí que eran divertidos y encantadores, ahora sólo quedan costras, que es lo mismo pero inconsciente el 90% del tiempo, y claro, para hacer bonito no son.
Muchos perrofláuticos buscan la excelencia enrolándose en ONG’s (algunas están llenas) para cunplir el triple objetivo de: viajar a lugares exóticos, ayudar a los demás y volver para contarlo a todo quisqui. De buenas intenciones está empedrado el camino al Infierno, pero tengo que decir que me parece genial que haya gente tan motivada trabajando para el desarrollo del Tercer Mundo, la lástima es que su esfuerzo esté tan mal dirigido y que resulten ser más aburridos que un telemaratón pro FAO.
A continuación os presento un facilísimo test que podéis hacer si queréis saber qué grado de perroflautismo lleváis en vuestro interior (cabe decir que los perrofláuticos de verdad, los auténticos y originales no hacen test, sólo se drogan), aunque he de preveniros que si se lo hacéis a otra persona puede dar un resultado erróneo, los perrofláuticos chungos son capaces de decir lo que sea por parecer guays:

Test Perrofláutico


Guardas el costo en una caja de madera?

a) Sí, comprada en Marruecos
b) Sí, comprada en una tienda/feria medieval en España
c) Sí
d) No

Haces o has hecho alguna vez manualidades con cuero?

a) Sí, incluso he llegado a vender cosas en un puesto callejero/feria medieval
b) Sí, sobre todo carteras y pitilleras con sitio para el papel
c) Sí
d) No

Llevas rastas?

a) Sí, desde hace años
b) Sí, pero sólo un par y quizá me las quite
c) Sí
d) No

Te mola el rollo contracultural?

a) Sí, pero hoy en día está todo muy vendido
b) Sí, mazo
c) Sí
d) No

Qué te parece el mestizaje de culturas?

a) Genial, me parece el camino hacia un mundo mejor
b) Genial, adoro la fusión porque enriquece y es más original
c) Bien
d) Me la suda

Eres miembro de alguna ONG?

a) Sí, incluso he montado/estoy con ánimo de montar una
b) Sí, y participo activamente
c) Sí
d) No

Comes carne?

a) No, estoy en contra de la vejación que sufren los animales en la industria alimentaria
b) No, es más sano y estoy contra el maltrato animal
c) No
d) Sí


Tienes una postura política progresista?

a) Sí, incluso más progresista que la del PSOE
b) Sí, e independentista
c) Sí
d) No

Crees que todo el mundo tiene los mismos derechos?

a) Sí, somos todos iguales y jamás discrimino a nadie
b) Sí, somos todos iguales y con los intolerantes tolerancia cero
c) Sí
d) No

Compras ropa de segunda mano?

a) Sí, es mas barata, ayudas a reciclar y tampoco es que me interese la moda
b) Sí, cada prenda tiene una historia y encuentras cosas estupendas
c) Sí
d) No

Qué piensas de Greenpeace?

a) Son gente valiente y valiosa que ayuda al mundo
b) Son gente extraordinaria y un referente para todos
c) Les apoyo
d) Me la sudan

Qué piensas de los problemas del Tercer Mundo?

a) Que derivan de la colonización y de la explotación de los recursos por las multinacionales
b) Que son un problema donde todos debemos involucrarnos
c) Que son un problema
d) Me la sudan


Mayoría de A: Enhorabuena, eres un perroflautico convencido, ya estás listo para tu aventura tercermundista y en dos o tres años máximo te pegarás el palo de tu vida para acabar renegando de todas tus ideas. Ánimo ya casi estás fuera!!

Mayoría de B: Eres un perrofláutico del palo, probablemente antes eras de otra tribu urbana y probablemente en un par de años se te quitará la tontería o subirás de nivel, uau, qué bien.

Mayoría de C: Eres un vago de mierda que ni se molesta en copiarle la opinión a los demás, podrías pasar por un perrofláutico en una convención del PP, pero poco más. Mejor hazte skin, que es fácil y sólo tienes que aparentar que no tienes una sola idea de nada, se te dará bien.

Mayoría de D: A menos que vayas con un perro y una flauta nadie podría llamarte perrofláutico, aunque no te duermas, perrofláutico no es lo peor que uno puede ser.

Todas las respuestas D: Eres un español medio, y me atrevería a decir que estás leyendo esto en el curro y que le echas los trastos a alguna compañera. Ya puestos léete el resto del blog, que no tienes nada que hacer.


La ideología perrofláutica es encomiable, pero inútil. Está basada en conceptos erróneos y una visión parcial y reconducida de la realidad, es por eso que la mayor parte, cuando lleva un par de años dándose con los cuernos contra esa dura realidad acaba por ceder y reconsiderar sus ideas. Lo malo es que la mayoría de las veces acaban volviendo al redil de la sociedad que en un primer momento abandonaron para mejorar como personas. La verdad, es una pena, porque las buenas intenciones son también muy necesarias en el Primer Mundo, mucho más que en el Tercero, donde lo ideal sería que cada pueblo se hiciese responsable de verdad de su propio destino. Ojalá llegue un día en que esta mierda de sociedad no fulmine a la gente con inquietudes convirtiéndolos en monos de feria inofensivos y al servicio de sus intereses, somos tercermundistas de espíritu, pero aún no lo sabemos.

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10 nov 2008

Viaje al norte de Mozambique I: Pangane

¿Qué es un paraíso? ¿El lugar que nos merecemos después de una vida de corrección religiosa? (o tras gritar “me arrepiento!!” al cabo de una existencia dominada por el pecado?), ¿un sitio donde los placeres jamás se acaban?, un vergel de vida y belleza? No seamos frívolos, un lugar donde no existen las preocupaciones, donde la belleza no está sólo en la vista sino también en los otros 4 sentidos, donde nada cuesta el más mínimo esfuerzo... Es difícil hacerse una idea de lo que significa, muchos estaréis pensando que el paraíso es la final del Mundial con España ganando 7-0 y a dos minutos de que acabe el partido (contra Brasil), o una puerta mal cerrada en una bombonería belga (o en una cava de cervezas, también belgas), o una visa diamante en NY, o puede que incluso sea el cesto de la ropa sucia de esa chica que tanto os gusta... ah, ¿cuánta felicidad podríamos sacar de ello?, ¿cuánto tiempo duraría nuestra emoción?, ¿un par de días?, ¿unas horas?, ¿hasta que se te pase la borrachera?, ¿lo que dure el crédito?, ¿quizá hasta la próxima colada?; un paraíso no debería tener fecha de caducidad, debería ser eterno y hacernos eternos a nosotros también. Lamentablemente no existe un lugar que nos prometa dicha infinita, este mundo es un valle de lágrimas y por mucha felicidad que amasemos, alguna pena nos caerá como llovida del cielo.
Este año decidí hacer algo que llevaba mucho tiempo queriendo probar, extender el verano unos meses más. La idea es tan simple que parece tonta, pasar el verano en el hemisferio norte y seguirlo en el hemisferio sur, pero ya que vamos a viajar miles de kilómetros, que no sea un verano torremolinesco, vamos a montarlo bien. Las playas tropicales son quizá un topicazo, probablemente habrá algún retrasado que diga que vista una vistas todas (así va el mundo), pero bueno, tras la paliza mortal que me pegué el año pasado subiendo el volcán Karisimbi ya estaba un poco harto de dejarme los huevos por ver un precioso paisaje, y además, el cuerpo me pedía tranquilidad. El Norte de Mozambique es un lugar perfecto para perderse (e incluso morirse si no se anda con ojo) en sus playas paradisíacas; la aritmética no falla, sol + fina arena + Indico + cocoteros + langostas y ostras – todo rastro de hijoputa viviente = plácida estancia. Ahhh, el “dolce fare niente”, rascarla muy a gusto sobre la fina arena y bajo la amorosa sombra de un cocotero mientras un pescador te abre las ostras y las langostas se hacen solas en el carbón, ningún cabrón estropeándote la vista del Índico, eso es vida! (como decía un gran amigo mío: “hay vidas mejores, pero no son vida”).
2000 km de viaje (en dos días) por carretera, desde Harare (Zimbabwe) hasta Pangane, llegamos y… el sueño se cumple. Antes de que nos dé tiempo a decir “aparta puta” llega un pescador a vendernos un atado de langostas vivas y coleantes (click en la foto) por 4 dólares. Desde luego que podríamos haberlas sacado por 2 (también podríamos haberle mallado a hostias y enterrar después el cadáver), pero ¿nos íbamos a tomar la molestia? El mar, templadito como el biberón de un recién nacido, nos invitó a un chapuzón. La verdad, no existen palabras para describir qué se siente allí, así que sólo os diré que cuando sólo llevábamos media hora en aquella playa, ya estaba pensando en dónde colocar mi choza de paja para quedarme allí para siempre.
Un día normal en el paraíso: Nos levantamos con el sol de la mañana y vamos al pueblo a comprar el desayuno, bollitos de arroz con leche de coco, dulces de cacahuete y de coco y bollos de pan (también con leche de coco!). Té y bollos frente al mar, un bañito luego para refrescarnos y comienza el duro trabajo de ir a dar un paseo por la isla. Si vemos a algún pescador le encargamos unas ostras, o pez aguja o cangrejos (quizá un mero...), sabemos que las langostas vienen a eso del mediodía así que no vale la pena encargar de más (un kilo al día es suficiente). Las horas más duras del sol las pasamos dormitando en la cabaña o charlando cómodamente a la sombra. Cuando el sol pega menos toca el segundo baño y después la comida, marisco o pescado, no falla. La tarde está para actividades varias, como por ejemplo buscar conchas, ir a la punta de la isla a bucear, o putear un poco a los lugareños (también había que currar un poco, que las coca-colas no vienen solas del pueblo a nuestra cabaña). Cuando la noche empieza a caer es hora de preparar la cena, aunque algún día nos olvidamos de ir por comida extasiados como estábamos pasando la tarde haciendo el tonto. La noche invitaba a tirarse en la arena y disfrutar de una temperatura excelente y de un cielo estrellado como no se puede imaginar (ni en películas ni en fotos, jamás vi nada parecido al cielo nocturno de África). La hora de dormir venía a ser cuando empezábamos a tener sueño. Vida dura...
Sin embargo tuvimos que lidiar con ciertas dificultades. Un día nos despertó el ruido de un camión, era una excursión: una excursión de “viajes de aventura” de catalanes. La verdad, poca aventura veía yo en el hatajo de viejos podres y de vacas pardas que estaban montando un pic-nic en la playa como si estuviesen en Canet de mar, sólo faltaba la paella (el vino, la ensalada y la escalivada estaban servidas, hasta tenían a un chuloplaya con gafas de sol y fardahuevos que iba de un lado a otro con el pecho palomo al viento). Todos acampados frente a nuestra cabaña, jodiendo el paisaje. Cuando hablamos con el guía de la excursión nos contó que hacían una al mes, desde Lusaka a Dar es Salaam, haciendo el trayecto Mocimboa – Dar es Salaam en avioneta.
La verdad, esto de los “viajes de aventura” es una mierda, las únicas emociones que encontrarás serán las diarreas en el váter y las medusas en el mar (ambas las puedes conseguir fácilemnte en España), lo demás está programado, calculado y preparado para que sea lo mismo que un viaje del inserso por la Costa Brava pero en África. Dar es Salaam es el Torremolinos del Indico (y Zanzíbar el Benidorm), así que las posibilidades de hacer algo diferente están antes de llegar allí, pero es que si te plantan dos días es una isla desierta que parece la del Lago Azul y te dedicas a hacer el guiri... cada loco con su tema. Mi recomendación para todos los que quieran pasar unas vacaciones exóticas con spanish pack (animadores de hotel incluídos) es que pasen de falsas aventuras, si tienes 3.000 euros para tirar en un viaje de aventura del palo mejor te los gastas en ir a Zanzíbar a pasarlo como un octogenario con un bote de viagra.
Los días de Pangane sólo puedo describirlos como la más plácida de las existencias, no sabía lo que era la tranquilidad hasta que la viví allí y sólo lamento no haberme quedado en sus cálidas arenas para el resto de mi vida, gozando de sus infinitos placeres y de la paz más absoluta, pero el viaje tenía que continuar hacia otro paraíso: Illa de Mozambique. Además, se acercó una tormenta del carajo y tuvimos que salir por patas...

9 oct 2008

Bélgica y los belgas

Cuando me empecé a plantear las vacaciones de este año, mi madre me salió con pasar 10 días en Bélgica, cosas de reuniones familiares. La verdad, para qué reunirse en el hogar, en torno a la mesa familiar cuando se puede uno reunir en un pais extranjero, en torno a unas ollas de mejillones?, porque los belgas comen mejillones, un montón, y nada de gofres y chocolate, eso se lo dejan a los turistas. La verdad es que se lo han montado muy bien; durante estos 10 días no he visto a un maldito belga gordo, son todos más bien delgaduchos. Esto me ha llevado a pensar que los belgas han ideado dos industrias paralelas encajadas en su plan para dominar el Mundo: el chocolate y la cerveza. Da la impresión de que los belgas se han propuesto subyugar al resto de europeos haciéndoles engordar y provocándoles diabetes y enfermedades coronarias de una manera muy ladina, producen un chocolate fino y delicioso, adornado con todo tipo de aromas y sabores y en plena zona turística te plantan cincuenta tiendas de bombones y así el pobre turista no puede evitar caer en la tentación de comprar kilos y kilos de rico chocolate para desgracia de su figura y la de sus amistades (que recibirán su dosis mortal en forma de souvenir). Lo de la cerveza es un escándalo, hay tal variedad y están todas tan buenas que uno se plantea el irse a vivir allá sólo por tener tiempo para ir probándolas. Entras en un restaurante y, sospechosamente, mientras en la carta hay cuatro páginas dedicadas a enumerar cervezas, los belgas están sentados a la mesa con agua o un vino, excepcionalmente tienen una pilsen ligera a la que le dan sorbitos cortos. Sólo los ves cargados (hasta los topes) de birra cuando salen de noche (es decir, cuando saben que se van a poner tan ciegos que van a vomitar). El belga exporta cerveza y chocolate mientras en su casa masca mejillones holandeses y bebe vino francés, y mientras el resto de europeos nos dejamos seducir por los cantos de sirena de su mesa ellos hacen deporte sobre sus bicicletas y comen saludablemente. Definitivamente los belgas son unos cabrones.
Los belgas son gente enamorada de su trabajo, es difícil verles trabajando alguna vez, pero eso es sólo porque se pasan el día suspirando al vacio y escribiendo poemas de amor y notas de agradecimiento a sus jefes. Para evitar empacharse de tanta felicidad, los comercios abren a las 10 y a las 17 ya están cerrados casi todos, los restaurantes abren 4 días a la semana (los que tienen calendario de apertura, otros simplemente abren cuando les da la gana), extensible a los puestos ambulantes de comida (ay, los escargots!!!) en los que se suele trabajar dos horas los días que se trabaja, aunque sin duda, las más comedidas en su trabajo son las cajeras (y cajeros) de supermercado. Siempre he creído que el trabajo más tranquilo y relajado del mundo era el de probador de colchones, ahora sé que comparado con ser cajero en Bélgica es un trabajo harto estresante. Uno les mira y acaba adormecido admirando la gracilidad y parsimonia de la que hacen alarde para pasar un simple paquete de galletas por el escáner, son gente curiosa y les gusta observar detenidamente cada objeto que llega a sus manos para componer poesía (por cada pieza, un haiku, excepto por las bolsas de fruta, a las que les dedican no menos de un soneto). La verdad, viéndolos uno no puede más que sentir que eso es lo que quiere hacer en los últimos años de la vejez, cuando las fuerzas ya nos abandonan y sólo buscamos la placidez y la reflexión.
No todo es malvado en el país de Tintín, no todo son soberbios chocolates y poderosas cervezas, también tienen un magnífico gusto para programar música. En los diez días que estuve, allá donde sonase una radio o un hilo musical no paraba de encontrarme con David Bowie, Kylie Minogue, Aretha Franklin, Supergrass, White Stripes, Guns’n Roses, France Gall, Rolling Stones o Cramberries (mención especial para la tasca asturiana donde ponían Manolo Escobar y Joselito), es decir, variado y bastante bueno. En concreto querría destacar el hilo nusical del metro, que suena mucho mejor que cualquier garito del Orzán en Coruña (botellón al metro de Bruselas, que además te dejan beber en el andén pero no en el vagón).
Otra cosa buena que tiene los belgas es su sentido del humor, del que no hacen alarde ni en conversaciones, ni en series ni en teatros, todo lo reservan para hacer carteles. Uno va por el metro seguro incluso siendo un bohemio, porque los carteles de las escaleras mecánicas le advierten que su larga bufanda puede enredarse en el mecanismo y estropearle el día. En los carteles de la estación se dirijen a los usuarios de esta guisa: “la señal sonora no está para animar la estación”, “los pasamanos no están para decorar” o “la línea de seguridad no está para hacer bonito”. Son unos cachondos mentales, si algún día he de diseñar un cartel se lo encargaré a un grafitero belga.