29 mar. 2006

Viva LA Megababes

Desde hace un tiempo estoy jugando a tres browser games. Monstersgame, que es el sueño hecho realidad de todo (mal) jugador del Narrativo, consiste en, básicamente, ir subiendo sucesivamente de nivel una hoja de personaje hasta el infinito con un bastardo intento de escasas y repetitivas "misiones" como fuente de puntos de experiencia. Es una basura que engancha únicamente porque lleva apenas 5 minutos al día seguirlo y a cambio rellena ese hueco de tiempo entre que miras el correo y controlas las descargas del emule (uy si me leen los de la SGAE... o Iván Ferreiro...(tranqui Iván, no te robaría un disco ni muerto, y menos aún me lo descargaría)).
La Música, como cualquier arte, pertenece en parte a la gente que la disfruta. Si hablamos en concreto de la industria musical, esa parte se convierte prácticamente en un todo, ya que el interés de todas esas grandes productoras (las más desfavorecidas por la piratería) se basa en obtener beneficios, y claro, el arte tiene el precio que cada uno le quiere dar. Mis amigos me pasan música en mp3, si me gusta, me la compro; oigo hablar de un grupo y me bajo sus discos, si me gustan, me los compro. La SGAE ve en esto un acto de piratería, cuando lo que sucede es que gracias a Internet no tengo que ir a casa de mis amigos a escuchar sus discos ni que ir preguntando por ahí quién tiene algún disco que me guste para prestarme. Gracias a esto, podemos escuchar la música, valorarla y pensar si merece la pena comprarla. Dicen que porque hay x cientos de miles de personas con un determinado disco descargado de Internet están perdiendo x ventas de discos, cuando la realidad es que el 90% de esas personas no se hubiesen comprado el disco aunque no existiese Internet, se lo habrían copiado en cinta. Lo que habría que valorar es cuántas personas se compraron el disco porque lo pudieron escuchar gracias a que se lo bajaron (y las que se salvaron de comprarlo porque era una mierda xDDD). La SGAE se queja de… de que no consiguen convencernos lo suficiente como para comprar su música… todo esto no es mucho más que un evidente interés económico que jalea la indignación de quienes saben que su música no es lo suficientemente buena como para que la gente la prefiera en cd a tenerla en una cinta de 90. Cómo una situación de toda la vida se ha convertido en un Apocalipsis. Yo no sé qué coño de subterfugios debe de utilizar el Caprabo para que siempre vaya a su carnicería a comprar (desde que murió mi carnicera habitual), pero a ver si se aplican el cuento en las discográficas, que para meternos los discos con embudo por las orejas, cargarnos con músicas para el móvil, y rayarnos con los top de la radio bien que se apuntan al mercantilismo, pero a la hora de aceptar su verdad fundamental, “el consumidor es quien decide” lo llevan como el culo. No tenemos la culpa de que su política publicitaria busque más el consumo compulsivo y sin fundamento que agradar al consumidor, la Música no es una garrafa de lejía con tensioactivos. Si la SGAE cobra un canon por cada cd y dvd vírgenes que me compro a cuenta de la música que voy a grabar en ellos, ¿por qué se quejan de que me los descargue?, al fin y al cabo, según su teoría si no me los descargase no cobrarían ni un duro. Bien, así que unos cuantos listillos montaron la SGAE para sacarse unos sueldos y crear puestos de trabajo especiales para deficientes morales y mientras, yo, tengo que pagarles su “impuesto revolucionario” cuando lo que grabo en dvd son películas y series de televisión asiáticas de las que no creo que tengan los derechos (además unos derechos que no me cobraban en las cintas de audio en los 80 y los 90). El día que un grupo que me gusta y (por lo tanto) del cual me compro los discos se hunda por culpa de la piratería lo lamentaré de la misma forma que he lamentado tantas veces que grupos que me gustaban se fueran al tacho porque no vendían suficiente.

"The night is holding its breath,
inside, in silence, I'm dead
but if I make it until tomorrow
I know that my fear will be gone
and so I'm waiting for the morning to come"

Por fin me ha bajado 69, a ver qué tal está.

25 mar. 2006

Para empezar...

Ay, pobre Melisa Nunca he sido partidario del castigo físico (normalmente porque era yo el que llevaba las de perder...) a menos que resulte agradable para catigador y castigado. Durante mi infancia, mis amigos y yo vivíamos entre la permisividad de los profesores (aunque unos cuantos guantazos nos cayeron alguna que otra vez) y la intransigencia de nuestros padres. Normalmente íbamos rebotando entre una y otra mientras asimilábamos los traumas sobre los que acabaríamos fundando nuestra personalidad. Salvo muy pocas excepciones no me he encontrado con ningún profesor que mereciera ser respetado como tal, algunos por ineptos, otros por vagos, otros por prepotentes y la mayoría por ser unos falsos; curso tras curso en la EGB, el BUP y finalmente en la Universidad los profesores me decepcionaron más y más. A pesar de que el método natural de aprendizaje de los seres vivos es el ensayo-error, eso de "hago algo que no está bien-me cae una hostia" no creo que sea precisamente la mejor forma de educar a una persona, principalmente porque:
a) Alguien que acepta palos por enseñanza me parece menos persona que el que los propina.
b) El hecho de tener un palo en la mano no te convierte en un modelo de conducta ni te da derecho a juzgar y condenar a los demás.
La Sociedad es sólo un pequeño reflejo de la Vida, el mejor adaptado es el que se va abriendo paso y quien dicta las normas es la Sociedad en sí, no uno o dos individuos que se creen mejores que tú sólo porque tienen más edad, tienen mayor estatus social o porque sí. Contrariamente a lo que muchos piensan, educar es un proceso muchísimo más complejo que decirle a alguien lo que tiene que hacer.

20 mar. 2006

Piedra a piedra...

Si no hay nada escrito no puedo ver cómo va quedando mi blog, así que, para muestra, un botón!!!!